
Foto: Cortesía de la autora
Por Katia Fuentes
SAN FRANCISCO.- El pasado mes de abril la escritora cubana-americana Cristina García recibió el premio a la mejor ficción por su cuarta novela A Handbook to Luck, en español, Una Guía para la Suerte. La organización de lectores, Libros del Norte de California (The Northern California Books Awards), otorgó el reconocimiento a la novelista, quien es considerada una voz cubana muy importante dentro de la literatura americana.
La obra literaria de Cristina García se estableció en 1992 con la publicación de su primera novela, Dreaming in Cuban, en español, Soñar en Cubano, la cuál fue nominada a los premios de libros nacionales y traducida a varios idiomas. El lenguaje sensual y conmovedor de sus letras esta formado por una narrativa poética contada a través de diferentes personajes, lugares y épocas. Sin duda, influenciada por el realismo mágico de escritores latinoamericanos, en donde la realidad va acompañada de situaciones extraordinarias.
Cristina García nació en La Habana en 1958 y a los dos años a consecuencia de la revolución cubana emigró con su familia a la ciudad de Nueva York donde creció en los vecindarios irlandés e italianos de Queens y Brooklyn. Cristina recibió estudios en ciencias políticas y una maestría en relaciones internacionales. Durante los años 80 colaboró cómo interna con el periódico The Boston Globe. También fue periodista para publicaciones cómo la revista Time.
La autora y periodista de 49 años ha escrito cuatro novelas, fue miembro de la organización Guggenheim, Hodder Fellow en la Universidad de Princeton y recibió el premio de escritores Whiting.
En la entrevista que se realizo vía telefónica, Cristina conversó en inglés sobre los flujos de inspiración que la motivan a escribir, sobre las experiencias de haber crecido fuera de su natal Cuba y otras revelaciones.
El Mensajero.- ¿Cómo lograste que tu novela fuera publicada, fue talento o fortuna?
Cristina García.- Creo que tuve la fortuna de que el curso del mundo me empujara el momento exacto. Era 1992, la época de la caída de la Unión Soviética. Cuba aparecía en las noticias y la gente podía regresar por primera vez a la isla. El momento en que salió el libro coincidió, no fue sólo la calidad del trabajo, sino otras fuerzas incontrolables. Uno controla lo que escribes en las páginas, pero no puedes controlar que el libro sea o no popular. Creo que tuve suerte de esa manera porque hay muchísimos libros maravillosos, tengo amigos que son escritores brillantes pero sus libros no son identificados.
EM.-Tu primera novela me recuerda a Cien Años de Soledad de García Márquez en el sentido en que esta basada en una historia familiar. Cuando leí Las Memorias del Nóbel colombiano, me di cuenta que era la misma historia que lo llevó a la fama. Son tus novelas autobiográficas?
CG.-Soñar en Cubano es definitivamente biográfica. Creo que trata de las emociones familiares y las dinámicas de mi familia que estuvo dividida por la revolución cubana y muchas de las políticas entre madre e hija, diría yo.
Si, en ese sentido Soñar en Cubano es la más biográfica. Algo de la esencia de mis familiares quedo en los personajes, pero los detalles son totalmente diferentes.
EM.- ¿Cómo las Memorias de García Márquez?
CG.-Me encanto yo también la leí.
EM.- ¿Perteneces a alguna corriente o movimiento literario?
CG.- No creo que sea intencional cómo un movimiento activo. Estamos [los escritores latinos] por todas partes del país y a veces me invitan a las conferencias de escritores chicanos en Nuevo México, pero no lo veo cómo un movimiento. También creo que la literatura latina estuvo marginada por mucho tiempo, pero ahora esta abriéndose paso al escenario principal. Es parte del flujo de la literatura americana y de gran interés para los lectores.
EM.-¿Puedes definir tu estílo o se lo dejas a los críticos?
CG.-Prefiero dejárselo a los críticos. Para mi son extensiones de la realidad, mis personajes se mueven en la experiencia del mundo. Sin tanta magia, tal vez sólo un poco de religión o creencia.
EM.- ¿Escribes por inspiración o con disciplina?
CG.-Me llega la inspiración unas dos veces en el transcurso de escribir un libro. Ese tipo de inspiración donde vez un periodo blanco, es cómo yo le llamo, a veces dura una tarde, a veces dos semanas. Es rarísimo, en cinco años puede aparecer dos o tres veces si tengo suerte. Durante esos periodos tengo la sensación que todo va saliendo muy fácil, es cómo si me dictarán desde adentro. Es muy emocionante, es un efecto parecido al que padecen las personas bipolares porque te vas a una fase ultra maniaca muy creativa. De cualquier forma la mayoría de las veces es tratar de sacar todo y atraer la inspiración fuera de esos momentos.
EM.- Haz alcanzado el reconocimiento en la literatura americana en inglés, ¿te interesa hacer un impacto en la comunidad latina de este país, en quienes leen en español?
Definitivamente, el asunto es siempre la traducción porque refleja la idiosincrasia de la experiencia cubana. Para mi es crucial hacer un impacto en la audiencia que habla español cómo en la que habla inglés. Pero aquí, yo soy la traductora. Escucho mucho de lo que pasa en español y trato de capturarlo en inglés con la misma musicalidad. Inglés con acento.
EM. ¿De que manera te ha afectado la división de países?
CG.- Mi abuelita a quien me gustaría visitar, falleció, tenía 102 años. La única persona que queda es una tía, la que cuidaba a mi abuelita y su hija. Todos los demás se fueron a Miami y a Colombia en los últimos 15 años.
Pero, cuando estaba creciendo y de jovencita la división era muy dolorosa, cómo una herida profunda. Había sentimientos difíciles en cuanto a la política, además por muchos años no podías ir a Cuba. No fue hasta los años 80 que cubano-americanos pudieron visitar. En los años 90 podíamos ir por Cancún, pero ahora es imposible y son muchas las familias que continúan sufriendo por esta división. Es una ridiculez por parte de la administración de Bush.
EM.- ¿Mandarías un mensaje a los lectores?
CG.- ¿un mensaje?
EM.- O un consejo.
CG.- Apague la televisión y lea a sus niños. Es muy importante.